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La NFL en Londres reescribe la economía de los estadios de sus dueños

Los Commanders estudian el Tottenham Hotspur Stadium para su nuevo estadio de 3,800 mdd. Las cifras del modelo de negocio que la NFL replica en Londres.

Vista aérea de estadio de la NFL en Londres al atardecer

El Washington Commanders jugó como local en Londres el domingo 4 de octubre de 2026 en el Tottenham Hotspur Stadium, el recinto que su dueño, Josh Harris, estudia para diseñar el nuevo estadio del equipo en Washington D.C., de 3,800 millones de dólares. Abrió en 2019, tiene 63,000 asientos y costó 1,300 millones.

Los números explican el interés. El Tottenham reportó 58.9 millones de dólares de ingresos de día de partido en la temporada 2016-2017, la última en el reducido White Hart Lane; en 2024-25 llegó a 173.3 millones, casi el triple, según los estados financieros del club. El patrocinio y la hospitalidad pasaron de 78.9 a 219.2 millones en el mismo periodo, y la mercancía de 18.2 a 53.8 millones. La NFL aportó millones a la construcción y mantiene un acuerdo de 10 años, ya extendido, con al menos dos partidos de temporada regular hasta 2029. Es el único recinto europeo construido con las especificaciones de la liga y su desarrollo comercial opera los 365 días del año.

A la cancha se suma una línea de negocio que no existía hace una década: eventos no futbolísticos como partidos de la NFL, conciertos, tours del estadio, un mirador en la azotea y una pista de go karts con marca de F1, que sumaron 105.9 millones de dólares el año pasado. Para el equipo que figura como local, el partido internacional no es buen negocio en el corto plazo: la NFL dejó de pagar un estipendio en 2022 y ahora solo cubre costos de viaje y hospedaje. Los Commanders valen 9,640 millones y facturaron 719 millones la temporada pasada. Henry Hodgson, director de la NFL en Reino Unido, dijo que el modelo de Tottenham puede ser un blueprint para otros países o ciudades británicas.

Para operadores de recintos en América Latina, la referencia tiene dos caras. La NFL perforó roca volcánica en el Estadio Azteca para montar vestidores temporales, la fricción que el modelo de Tottenham evita al compartir instalaciones permanentes. Harris ya descartó copiar una pieza: la cancha retráctil, porque hay agua bajo el terreno en Washington.

Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.

Fuentes